Desconcierto
No sé dónde
debo estar; es como si me meciera ambivalente en un mar de emociones abrumadoras
que no sé como sortear, y mucho menos sentir.
Torpe,
parece que naufrago y acabo bufando en medio de la frustración mientras caigo
como una niña confundida en mi almohada abierta; con el corazón alegre, los
labios suaves, una sonrisa bobalicona y honesta. Me siento tonta, casi desposeída de mi capacidad
de ejercer control racional sobre mis emociones estúpidas.
Debo confesar,
un poco molesta; aunque sea en un espacio, pequeño, chiquito, recóndito,
escueto… sonreír ingratamente, experimentar una calidez, una tranquilidad, que
parecían haberme sido primero robadas y luego negadas, me hace sentir muy avergonzada.
Pero, demonios,
también me hace sentir tan feliz...
25 de enero del 2020 1:40 a.m
Definitivamente no soy tan inteligente como quieren creer.
Comentarios
Publicar un comentario