Inmersa en pesadillas
Hace tiempo, hace tiempo que soñaba,
Con ver la luna besar mi espalda, con perderme en tu mirada,
Deseaba, como loca, que tus besos me recorrieran el cuerpo
hasta llegarme al alma,
Anhelaba ser amada como nunca lo he sido,
Encontrar en tu boca las palabras, que me faltaban, que
siempre me faltarán,
Me veía mirando al firmamento blanco mientras me deslizaba
hacia algún lugar eterno,
Soñaba tanto, tan desesperada, tan hecha pedazos por mi
condición,
Y de tanto soñar acabe entre monstruos del pasado, entre pesadillas
insalvables,
El precio por mantener mis piezas reunidas, ha sido tan, tan
caro,
El aire que debía elevarme es denso, denso, casi líquido,
Mis cicatrices se han abierto, cada noche, casi sin saberlo,
sin notarlo
Creí que eran molestias, pero, en silencio me desangraba,
Las sábanas blancas se manchaban y manchaban,
No importa cuanto las cambie, no importa cuántas queme,
Alguien ha cerrado la puerta de la habitación con llave,
Y aunque grite, patalee, chille y llame, nadie acude al
llamado
Que ilusa, ¿No? ¿Por qué deberían?
Y golpeo, deshaciéndome los nudillos, que arden cuando mis
lágrimas se hacen incontenibles,
Estoy hecha un manojo de miedos, mirando hacia el techo,
Esperando con las manos hechas puño, rogando, para que el
monstruo no aparezca,
Rezando, para que, si lo hace, las piernas no me tiemblen y
las manos no me fallen,
Y seguiré aquí, atrapada, hasta que llegue el alba,
Hasta que la luz del día me limpie los recuerdos, y con
ellos, el alma.

Comentarios
Publicar un comentario