Winter has come
Ha llegado el invierno otra vez.
Han pasado diez años, y la niña de ojos claros, cabellos
revueltos y con el alma en los labios, ha muerto, me ha abandonado por completo.
Quiero tomarla de la mano, e irme con ella de vuelta a casa,
tararear canciones y mecerme en los columpios de mi parque favorito. Quiero
recordar como se sentía, cuando creía ingenua y estúpida que podía volar.
¿Podré perderme de nuevo por esos senderos? ¿Seré feliz así
de nuevo?
¿Podré estar a salvo?
Dios, ¿En qué me he equivocado tanto?

Comentarios
Publicar un comentario