Convicciones
Me despierto cada mañana con pitido insistente, un pitido que a gritos me pide que vuelva al mundo real, que me pierda en la rutina, que ahogue mis frustraciones en una taza de chocolate caliente, que consuele mis ansias de amor en conversaciones vagas, que reprima mis ganas de fumarme la vida entera en una sintonía de tres minutos, que aprenda a olvidar la tristeza en los acordes de una guitarra eléctrica, que destierre mis molestos miedos a limbos oscuros de mi propio subconsciente. La vida misma me mantiene en espera; Madurar, crecer, conocer, entender, aceptar. Son malas manías con las que el mundo real te alecciona. Ya nada es tan fácil, como lo era para aquella adolescente intrépida y malcarada. Llorar tras la puerta cerrada del baño a estas alturas, ya no sirve de nada. Gritar noche a noche llamando a quienes están ausentes no puede traerlos de vuelta. Cerrar los ojos y desear ingenuamente que la vida cambie no hará que suceda. Asumir la crudeza del mundo como tal es una tarea muy poco agradable. El mundo no tiene espacio para berrinches constantes, reclamar justicia no hará que esta se ejerza. En definitiva, sí, ya nada es tan fácil como antaño. "Querer es poder" ¡Qué irónica broma! No obstante, también una broma bastante cruel. No existe certeza alguna más allá de lo impredecible de la vida y las circunstancias mismas. Mantener deseos, ilusiones, expectativas, es sin duda un milagro realmente difícil de llevar a cabo. No obstante declararé tal vez una polémica conclusión a la que llegue: El mundo puede realmente ser hostil y monstruoso, quizás es legítimo querer saltar de un puente, no obstante, creo también que vale la pena rebelarse ante ello, vivir a pesar de ello, a pesar de que resulte ser cuando mucho un acto de locura.
Y es que señores vivir no es ni de lejos lo mismo que sentirse vivo. Día a día lo comprendo, no está sinceramente lejano el día en que lance el reloj por la ventana, agarre mi equipaje y me dirija sin duda alguna hacía aquello que considero mi propio destino.

Comentarios
Publicar un comentario