Ya nada volverá a ser como antes.
Hoy ha sido uno de esos días, extraños, que se me han pasado volando, pero bueno quizás en realidad lo que me ha llevado a escribir, hoy y como no, a re modelar el blog, es el simple hecho de que mi vida estaba algo desordenada, y a pesar de que aún continua en eso, bueno hay cosas que van tomando mejor rumbo, antes mis demonios me ganaban ahora estamos de igual igual. Ellos toman aveces el control, otras yo, sobrevivo. Aunque debo decir, incluso todo aquello que me atormenta tan superficialmente a comenzado a parecerme secundario.Es algo común y típico del día a día. Lo usual. Lo que realmente me preocupa, es el hecho de que, voy a cumplir 17 años, y no se que ha sido de mi, ni de mi vida. Esta semana, he comenzado a recordar por alguna extraña razón, momentos vividos en mi infancia, como, levantarme todas las mañanas para ir al cole, caminar, ver el parque del olivo y de los columpios, sentir el aire frío cortante en mi cara, cubierta como un esquimal debido a la preocupación de mi madre, las monas, las fiestas, las guerras de globo, los boicots, los graffittis en la parte trasera del cole, las travesuras, las clases de gimnasia, las clases de música, los primeros dibujos en plástica la hora de lectura, las persecuciones tratando de robarle el desayuno a los que llevaban chocapic, joder, he recordado la vuelta a casa, 14:25 pm, K3, Fushigi Yuugi, de Lunes a Viernes, sin falta, aveces ni almorzando por verla, luego, ver Inuyasha, todos los animes, y series del K3, el 3XL, y el club Super 3, las meriendas de mi madre, el salir de clases todas las tardes y correr a los columpios, pensar 4840404094848 veces en la persona que irónicamente más acabe odiando, todas las cosas buenas, o lo que esperaba de la vida, que en aquel entonces debo decirlo, me parecía mucho más fácil, y bonita, al mirarme ahora. Después de estos cuantos ¿7 Largos años? Ya nada es como antes, y nada nunca será como lo esperé. Debo decirlo, la niña que fui no estaría nada orgullosa de quien soy ahora, es simple. Pero a lo mejor eso tampoco importa, quizás todo este tiempo, me he subestimado, tal vez tanto dolor, era necesario, quizás, algo más importante, que los amigos, los chicos, y la vida normal de un adolescente, haya sido destinado para mí. Por que es así, descubrí que nada de eso importa. Nada de eso es lo que realmente quiero. En un instante comprendí muchos porqués y aunque desgraciadamente no sentí felicidad, al menos, me lleno de tranquilidad, ya no soy quien era, quizás muchas cosas buenas se hayan perdido, quizás me haya convertido en una perra insufrible, quizás mi sonrisa nunca deje de estar rota, y tal vez, ya nunca más en la vida, volveré a sentirme completa, pero eso no importa, descubrí una verdadera yo dentro de mi, la que ha estado escondiéndose todo este tiempo, por el miedo, el dolor, y el rencor. Solo es cuestión de dejarla salir, y eso solo lo lograré cuándo mi cobardía deje de obstaculizar me Y se que, como me encanta llegar a los limites, y jugar en ellos, como si no fuera peligroso, un día de estos lo haré. Es inevitable.
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