Y es que no se si es una triste indulgencia, la que me obliga una y otra vez a caminar esperanzada, por que aunque parezca lo contrario, no le temo más al dolor, he caminado en cristales, me he desangrado en espera de tontas ilusiones y llegue a perder incluso lo que no tenía..¿Puede el dolor asustarme ya? Ha, sonrisa sarcástica en mi cara , no, no estoy dispuesta a volver a sufrír si acaso más. Hay simplemente caminos que ya no debes mirar ni siquiera de reojo.Debo temer es una obvia lección.
Lecciones que cambian, matan, y reprenden.
Por que de hecho mi mayor miedo, ha sido siempre...
dejar de sentirlo.

Comentarios

Entradas populares