El peso de mi futuro recae sobre mis hombros.
Me desespera, me hunde, me llena de lagrimas, me mata de ansiedad.
Y aún así jamás renunciaría a el, después de todo, idealizarlo ha sido mi motivo de vida.
Estoy asustada, pero al fin de cuentas soy humana...
Y por eso, nunca me rendiré.


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