El cementerio de los libros olvidados
Como de costumbre, luego de leer un buen libro, exprimir mi cerebro, profundizar la historia, los personajes, mi mente comienza a ser reflexiva, menos sentimental más técnica. En este caso me tope con un personaje que ha calado hondo en mi persona, trastornado, posiblemente al borde del trastorno bipolar o la esquizofrenia involucrado en una trama de traición, muerte y desesperanza que al final del libro logro dejarme con un nudo en la garganta, nada en específico, poco se puede entender hasta que comienzas a atar cabos. Sinceramente no es por lo inspirador del personaje, la ética, la moral o valor alguno digno de admiración, estaba sumido, total y completamente sumido en la soledad y la miseria, no obstante al final del libro queda esclarecido que de alguna u otra forma su existencia carente de sentido y plagada de locura, acaba talvez por encerrar en si la esencia de los acontecimientos. 'El juego del Ángel' segunda novela perteneciente a la saga del cementerio de los libros olvidados, llamo mi atención luego de encontrar por casualidad 'El prisionero del cielo' hará talvéz 1 mes de ello, (Donde se menciona al protagonista del Juego del Ángel), luego ir a por la sombra del viento, que a decir verdad,NO TIENE NOMBRE, es un libro excepcional que te hace engullir páginas y páginas sin conciencia de realidad o de tiempo. Decidí leerlos en ese orden, y para que mentir aunque el final me ha dejado ciertas dudas, el haberlo leído fue extasiante.
¿Por que entonces tengo al personaje sin posibilidad de sacarlo de mi mente? Creo que simplemente encierra la simplicidad de lo injusto, la vida, la carencia de teorías es algo que, en las tres novelas que tienen como escenario el cementerio de los libros olvidados he comprendido, todo personaje lidia con cierta tragedia personal que ha de cargar a sus espaldas, pero a pesar de vivir en propia carne su agonía continúan, hacía el único camino que seguro en esta vida, hacía delante.
Si algo he aprendido de estas novelas es que, no hay mayor aventura que la de vivir, sea del modo que se sea, renunciar a la voluntad de vida es talvez el peor de todos los pecados.
Al analizar a 'David Martín' y a 'Julian Carax' (aunque claramente el segundo no poseía un cuadro mental tan grave como el David Martín) puedo comprender que grandes tragedias crean grandes historias, jamás es tarde para hacer justicia, merecida o no, jamás es tarde para dejar ir el pasado, perdonar y perdonarnos, no mientras aún respiremos. Siempre se vienen tiempos difíciles, pero abandonar el acto a mitad del espectáculo es demasiado aburrido. La vida es justa con unos, con otros no, pero lo que acerté a entender es que todo sacrificio trae una recompensa, que si bien no puedo reparar todo el daño que la vida y los años causan en el alma, almenos si traen sentido al sistema que se vive dentro de este universo. ¿Conclusión? No rendirse. Aún cuándo no haya nada que perder, ni siquiera a uno mismo, al final del camino siempre acabaremos encontrándonos.
¡Joder, ya quiero leer la cuarta y última novela!
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