Prologo
Bajo un increíble manto de estrellas , una increíble masacre se estaba
dando , gritos , sangre dolor , aullidos . Todo era un caos tremendo , no había
escapatoria para ningún ser viviente ahí , los animales de granja despavoridos huían
y cabriolaban dando golpes a diestro y siniestro.
Las casas ardían en llamas , mientras que miles de caballos feroces , arremetían
contra los aldeanos. Buscaban algo y algo se llevarían , eran como lobos hambrientos
con un hambre insaciable, sin embargo la inquietud de la noche no se sembraba
en ellos se sembraba en una temible presencia que pretendía arrancar una vida .
En medio del bullicio y de la mezcla sádica de sangre y oscuridad , lacia
una mujer de ojos increíblemente violetas , uno de sus muchos cabellos rizados recaía
en su frente retratando con un aire totalmente siniestro su blanco rostro ,
unos finos labios color sangre , se curvaban en una sonrisa sarcástica , una
capucha negra le cubría la mayor parte del pelo , un holgado vestido
polvoriento se ensanchaba desde el encaje con su cintura , observaba todo , impulsiva
sin inmutarse siquiera por alguno de los desgarradores gritos . Se lo habían buscado,
se lo merecían, querían destruirla, y ese era un lujo que únicamente se daría a
sí misma. Buscaba insistentemente algo, pero por más que lo cavilara y
estrujara cada una de las mentes con las que se encontraba , se le hacía
imposible.
Sin embargo nadie lo sospechaba, y en cierta forma nunca nadie adivinaría
que pasaba en una de las muchas casas que echaban llamas. Un llanto totalmente
silencioso estaba apoderándose de la estrecha habitación en la que se hallaba
una pequeña criatura, cobijada debajo del colchón, el suelo estaba helado , el
olor a humo le advertía del peligro sin embargo , sus padres mantenían trabada
la puerta de la habitación , los pequeños sollozos de su madre inundaban sus oídos
y su diminuto corazón de numerosas dudas. Podía sin embargo saber que su padre
trataba de consolarla en aquellos robustos brazos en los que tantas veces se
había mecido, aun sin verlo pero lo sabía. Los pequeños latidos aumentaron su
ritmo considerablemente tanto que empezó a confundir los pasos que se
avecinaban con el sonido de su corazón. Un golpe, Dos golpes, Tres golpes,
Cuatro golpes...al septimo dejo de contarlos. La puerta se había abierto o más
bien dicho derribado, tras recibir el impacto de miles de patadas. Su
respiración se hizo sumamente delgada , más bien casi invisible , sentía todo
desde una parodia lejana , oía a su padre forcejar con los pasos desconocidos ,
oyó centímetro por centímetro como su padre se tambaleo y finalmente calló ,
sus manitos se encogieron en un puño que pretendía desfogar aquel sentimiento
desconocido , sus lagrimas gritaban por salir , sus piernas querían controlarse
solas y levantarlo de aquel lugar , pero algo lo detenía , su madre , la
quietud de su madre indicaba algo , indicaba que se quedara quieto y en sumo
silencio...los pasos que habían estado recorriendo la habitación se divisaron
en unas botas de cuero totalmente negras , que se podían observar claramente
desde debajo de la cama , sintió el sonido de algo sumamente delicado y fino ,
en un hilo cortante de ruido , sus sentidos se afinaron sumamente , oyó un
pequeño forcejeo encima de su cabeza , y por ultimo solo pudo escuchar un
pequeño grito ahogado .
Poco después realmente solo pudo apreciar el espeso liquido rojo que recaía
sobre el costado izquierdo de su rostro , sus lagrimas poco más pudieron
aguantar , se desbordaron , el dolor y la impotencia estaban embarcados en un
niño pequeño de apenas cinco años que batallaba continuamente contra una rabia
nunca antes conocida . Algo le advertía por primera vez en su corta vida, que
la existencia de una persona realmente puede ser fugaz.
Realmente miles de imágenes surcaban su inocente mente, imágenes fugases.
Sus marrones ojos abiertos de par en par, sin parpadear, una respiración casi
inexistente, lágrimas tras otras, sin sollozos...No reparo jamás en la
peligrosa cercanía de las botas negras. Un pequeño chasquido demasiado cercano
logro captar su atención entera , giro su cara siendo inconsciente de su propio
acto , su mirada era vaga perdida , no hizo ademan siquiera de moverse un milímetro
prefirió observar como lentamente la figura se avecinaba a su encuentro , el
sonido de la ropa al tocarse lleno en ese momento toda la habitación , su corazón
, uno , dos ...unos ojos violetas se clavaron como dardos en sus pupilas , la
ingrata imagen sangrienta que la pequeña criatura le proporción realmente la confundió
, estaba perdida . Aún así no hizo ademan de detenerse , mantuvo su rostro frío
, con un entrecejo profundamente ceñido , alargo la mano hacia el brazo del
pequeño , pero apenas consiguió rozarlo , pues la mirada antes perdida de la
pequeña criatura , ahora quedaba demasiado lejos , era cierto la desconcertante
imagen de una rabia tan profunda en los ojos de un niño , era escalofriante ,
presto más atención a sus ojos , pero solo fue consciente del gran error que había
cometido cuando se observo a tres metros de distancia estallada contra la pared
, su pecho subía y bajaba aceleradamente según su agitada respiración , un increíble
dolor le recorrió todo el cuerpo , sus ojos abiertos de par en par permanecían
atentos a la salida del pequeño , primero su pequeña manita derecha , luego la
izquierda , su cara , una cara sumamente angelical manchada de por vida en su
lado izquierdo , su cuerpo entero salió de ahí , un intenso temblor en la
barbilla delataba cuánto dolor reprimía , las convulsiones seguidas que
demostraba sin embargo no hacían nada más que datar de que contenía rabia ,
mucha rabia que debía ser desfogada , la criatura se permitió apartar la mirada
de aquel rostro intensamente blanco , para buscar el de su padre , cuando lo
vio sacudió intensamente su cabeza , quería gritar , quería llorar , quería
saber porque , su deber sin embargo pudo más que la tristeza , las ganas de venganza
, a esa corta edad se apoderaron de él sin piedad . Fue entonces, cuando su inmaculada
camisa de lino blanco quedo manchada al ser pasada para limpiar la sangre aun
fresca de su madre.
La mujer se levanto con claros signos de debilidad, apoyándose en la
rustica pared para poder mantenerse en pie. El pequeño niño poco podía saber
acaso de lo que se avecinaba , poco también sabia que hacer , lo único que en
su mente y en cada rincón de su cuerpo estaba escrito , era eso , simplemente
venganza, aunque no comprendiera su significado aunque distara de entenderlo algún
día . Aquella noche cuando ambos, niño y mujer se enfrentaron a los ojos
mutuamente, entre alaridos de muerte , lucha derrota y batalla , una gran
tormenta se desato , algo indetenible , algo que solo acabaría con la muerte
del perdedor.

Comentarios
Publicar un comentario